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BAHÁ'U'LLÁH Y LA NUEVA ERA

Mírzá Æusayn 'Alí, Quien después adoptó el título de Bahá'u'lláh (Gloria de Dios), fue el hijo mayor de Mírzá 'Abbás de Núr, un visir o ministro de Estado. Su familia era rica y distinguida; muchos de sus miembros habían ocupado importantes puestos en el Gobierno y en el servicio civil y militar de Persia. Nació en Teherán, capital de Persia, entre el amanecer y la salida del sol del 12 de noviembre de 1817.22 Nunca fue a la escuela o a la universidad y la poca enseñanza que recibió Le fue impartida en Su casa. Sin embargo, aun de niño mostró extraordinarios conocimientos y sabiduría. Siendo aún muy joven perdió a Su padre, lo que Le legó la responsabilidad de cuidar a Sus hermanos y hermanas menores y de administrar las exten

CITAS BAHAIS ( DATE LA OPORTUNIDAD DE ANALIZARLAS )

"Las virtudes
y atributos que proceden de Dios son todos evidentes y manifiestos y han sido
mencionados y descritos en todos los Libros Sagrados. Entre éstos se encuentran
la confiabilidad, la veracidad, la pureza de corazón en comunión con Dios; la
indulgencia, la resignación a todo lo que el Todopoderoso ha decretado; el
contento con las cosas que su Voluntad ha proveído, la paciencia, aún más el
agradecimiento en medio de las tribulaciones y la completa confianza en Él bajo
todas las circunstancias. De acuerdo con la estimación de Dios, éstas figuran
como las más elevadas y loables entre todas las acciones".

  • "Bendito
    sea el que prefiere a su hermano antes que a sí mismo".
  • "¡Oh
    Hijo del Espíritu! Mi primer consejo es éste: Posee un corazón puro,
    bondadoso y radiante, para que sea tuya una soberanía antigua,
    imperecedera y sempiterna".
  • "Una
    lengua amable es el imán del corazón de los hombres. Es el pan del
    espíritu, reviste de significado las palabras, es fuente de la luz de la
    sabiduría y el entendimiento".
  • "La
    honradez es el mejor adorno para vuestras sienes y la más espléndida
    corona para vuestras cabezas".
  • "La
    veracidad es la base fundamental de todas las virtudes humanas. Sin la
    veracidad, el progreso y el éxito en todos los mundos de Dios, son
    imposibles para el alma. Cuando este bendito atributo se establezca en el
    hombre, todas las demás cualidades divinas se realizarán también".
  • "Hermanos
    con todos los pueblos con amor y fragancia. La fraternidad es la causa de
    la unidad y la unidad es la fuente del orden en el mundo".
  • "La
    tierra es un solo país y la humanidad, sus ciudadanos".
  • "Vosotros
    sois los frutos de un solo árbol y las hojas de una misma rama. Proceded
    uno con otro con extremo amor y armonía, con amistad y compañerismo... Tan
    potente es la luz de la unidad que puede iluminar toda la tierra... Esta
    meta supera todas las demás metas y esta aspiración es la reina de todas
    las aspiraciones".
  • "Pon
    toda tu fe en la gracia de Dios, tu Señor, que Él sea tu confianza en todo
    lo que hagas y sé de aquellos que se han sometido a su Voluntad".
  • "Debéis
    guardar silencio acerca de las faltas de los demás; pedir por ellos y
    ayudarlos a enmendar sus faltas por medio del amor".
  • "Tened
    siempre en cuenta el lado bueno de todas las cosas, no el malo. Si una
    persona tiene diez cualidades buenas y una mala, mirad hacia las buenas y
    olvidad la mala. Y si una persona tiene diez faltas y una buena cualidad,
    mirad hacia ésta y olvidad las diez faltas".
  • "Que no
    nos permitamos decir una mala palabra de otro, aun cuando ese otro fuese
    nuestro enemigo".
  • "...
    Escoge para los demás aquello que tú escogerías para ti mismo".
  • "Quienquiera
    guarde los mandamientos de Dios alcanzará la felicidad eterna".
  • "Una
    vida casta y santa debe ser el principio que gobierne el proceder y la
    conducta de todos los Bahá'ís tanto en sus relaciones sociales con los
    miembros de su propia comunidad, como en su contacto con el mundo
    entero...
  • "Tal
    vida casta y santa, con sus implicaciones de modestia, pureza,
    temperancia, decencia y mentalidad clara, comprende no menos que el
    ejercicio de la moderación en todo lo que concierne al vestido, lenguaje,
    entretenimiento y todos los pasatiempos artísticos y literarios. Exige la
    vigilancia diaria en el control de nuestros deseos carnales o
    inclinaciones corruptas. Requiere el abandono de una conducta frívola, con
    su excesivo apego a los placeres triviales y con frecuencia, erróneamente
    dirigidos. Requiere la total abstinencia de toda bebida alcohólica, del
    opio y de drogas similares que forman hábito. Condena a la prostitución
    del arte y la literatura, las prácticas del nudismo y del matrimonio en
    compañerismo, la infidelidad en las relaciones matrimoniales y toda forma
    de promiscuidad, de fácil intimidad y de vicios sexuales. No puede tolerar
    ninguna avenencia con las teorías, las normas, los hábitos y los excesos
    de una época decadente. Por el contrario, trata de demostrar por medio de
    la fuerza dinámica de su ejemplo, el carácter pernicioso de tales teorías,
    la falsedad de tales normas, la frivolidad de tales demandas, la
    perversidad de tales hábitos y el carácter sacrílego de tales
    excesos".
  • Bahá'u'lláh
    afirmo. "La pureza y la castidad han sido y aún son los mejores
    ornamentos para las siervas de Dios. ¡Dios es mi testigo! El resplandor de
    la luz de la castidad derrama su brillo sobre los mundos del espíritu y su
    fragancia se difunde aún hasta su más exaltado Paraíso".
  • "Dios,
    en verdad, ha hecho que la castidad sea una corona para las cabezas de sus
    siervas. Grande es la gloria de aquella sierva que ha alcanzado esta alta
    posición".
  • "Nosotros,
    en verdad, hemos decretado en nuestro Libro un premio hermoso y generoso para
    todo aquél que se aparte de la maldad y que lleve una vida casta y devota.
    Él es, en verdad, el Gran Dador, el Todo Generoso".
  • En verdad,
    contemplamos vuestras acciones. Si percibimos de éstas, el dulce perfume
    de la pureza y de la santidad, muy ciertamente, os bendeciremos"
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Un nuevo Orden Mundial

Orden Mundial:

Bahá'u'lláh afirmó que: "El bienestar de
la humanidad, su paz y seguridad son inalcanzables, a menos y hasta que su unidad esté firmemente establecida".
Un breve bosquejo del Plan Bahá'í para la paz y unidad es descrito como sigue por Shoghi Effendi, Guardián de la
Fe y bisnieto de Bahá'u'lláh:

"La unidad de la raza humana, tal como la visualiza
Bahá'u'lláh implica el establecimiento de una comunidad mundial en la que todas las naciones, razas, credos y clases están estrecha y permanentemente unidas, en la que la autonomía de sus estados miembros, la libertad personal y la
iniciativa de los individuos que la componen están definitiva y completamente salvaguardadas".

"Esta comunidad debe, tal como podemos visualizarlo,
consistir en una legislatura mundial, cuyos miembros, en calidad de albaceas de toda la humanidad... pondrán en vigor tales leyes como serán requeridas para regular la vida, satisfacer las necesidades y ajustar las relaciones de todas
las razas y pueblos".

"Un tribunal mundial adjudicará y dictaminará su
veredicto obligatorio y final en todas y cualquiera de las disputas que puedan surgir entre los varios elementos constituyentes de este sistema universal".

"Un idioma mundial será inventado o elegido entre los idiomas existentes y será enseñado en las escuelas de todas las naciones federadas como un auxiliar del idioma materno".

"En semejante sociedad mundial, la ciencia y la religión, las dos fuerzas más potentes de la vida humana, se reconciliarán, cooperarán y se desarrollarán armoniosamente".

"Los recursos económicos del mundo serán organizados, sus
fuentes de materias primas serán explotadas y totalmente utilizadas, sus mercados serán coordinados y desarrollados y la distribución de sus productos será equitativamente regulada".

"Rivalidades, odios e intrigas nacionales cesarán y la
animosidad y prejuicios raciales serán reemplazados por la amistad, entendimiento y cooperación raciales. Las causas de contiendas religiosas serán permanentemente eliminadas, las barreras y restricciones económicas serán completamente abolidas y la injusta distinción de clases será suprimida.
Extrema pobreza por una parte y exagerada acumulación de propiedades por la otra, desaparecerán".

"La enorme energía disipada y malgastada en la guerra... será
consagrada a tales fines como la extensión del alcance de las invenciones humanas y el desarrollo técnico, el aumento de la productividad humana, el exterminio de las enfermedades, la extensión de la investigación científica, la
elevación del nivel de la salud física, la agudización y refinamiento de la mente humana, la explotación de los recursos inusitados e insospechados del planeta, la prolongación de la vida humana y el fomento de cualquier otro medio que pueda estimular la vida intelectual, moral y espiritual de toda la raza humana".

BAHÁ'U'LLÁH

Bahá'u'lláh fue el Mensajero de Dios que fundó la Fe Bahá'í. Su objetivo es la
unificación y hermandad entre todas las religiones, razas y naciones del mundo
y la espiritualización del carácter humano. Bahá'u'lláh es el Prometido para
quien Báb preparó el camino y Él cumplo las profecías de todos los Mensajeros
Divinos anteriores que anunciaron la venida del Mesías en una época futura.

Bahá'u'lláh
(un nombre cuyo significado es "Gloria de Dios" o "Luz de
Dios") nació en Tihrán, capital de Persia o Irán, el 12 de noviembre de
1817 (dos años antes del nacimiento de su Precursor, el Báb), en el seno de una
distinguida familia de noble linaje. Era una de las familias más antiguas y
renombradas de Persia. Su padre era ministro de la Corona y tenía vastas
riquezas, a tal grado que abarcaban pueblos enteros. Bahá'u'lláh era
descendiente de Abraham a través de su esposa Cetura; también era descendiente
de Zoroastro y del antiguo Rey Yazdigird de Persia, así como de Isaí del
Antiguo Testamento quien fue el padre del Rey David.

Bahá'u'lláh,
aun en su niñez, tenía una mentalidad mucho más avanzada que la de su edad y su
época. Aunque parezca extraño, Él nunca asistió a la escuela ni tuvo profesores
privados. Su capacidad era tan extraordinaria y prematura que, cuando tenía
solamente siete años, se presentó ante el Rey de Persia para defender a su
padre que había sido víctima de acusaciones falsas de adversarios envidiosos y
convincentemente estableció su inocencia.

Bahá'u'lláh poseía sabiduría y comprensión innatas, una cualidad dada por Dios
que es distintivo de una Manifestación Divina.

'Abdu'l-Bahá explicó que: "Desde el principio... (la Manifestación de
Dios) es consciente de los secretos de la existencia y desde su infancia
aparecen en ella claramente los signos de su grandeza".

Cuando Bahá'u'lláh tenía 22 años, su padre murió; por lo tanto, tomó a su cargo
la administración de las enormes propiedades de la familia. A Bahá'u'lláh, se
le ofreció el cargo de su padre como ministro de la Corona pero Él no lo
aceptó.

Bahá'u'lláh era supremamente generoso y amable con los pobres, los afligidos y
los desconsolados entre quienes era bien conocido. Era considerado por ellos
como un refugio y un consolador y le llamaban "el padre de la
compasión".

El
renuncio a todas sus posesiones , para servir a Dios,

En 1853, Bahá'u'lláh, junto con algunos otros creyentes, fue condenado al
encarcelamiento en una mazmorra subterránea de Tihrán.

Para llegar allí, fue obligado a caminar desde el pueblo donde le tomaron
prisionero hasta la capital, descalzo, encadenado y "expuesto a los
candentes rayos del sol del verano". El camino estaba bordeado de
multitudes fanáticas que le ridiculizaron, insultaron y apedrearon y rompieron
sus vestiduras durante todo el trayecto, hasta llegar, con los pies sangrantes,
a la "mazmorra negra", tres pisos bajo tierra.

Fue en
esta oscura mazmorra donde el "Mas Grande Espíritu" descendió sobre
Bahá'u'lláh; allí recibió la plena potencia de su iluminación y el poder de la
Revelación Divina inundó su alma con las enseñanzas de una Fe hermosa.

Lo que Dios reveló a Bahá'u'lláh fue que Él era su escogido mensajero para esta
nueva era, para quien los grandes profetas anteriores, que aparecieron en
sucesión de época en época, prepararon el camino y profetizaron su venida; que
Él estaba predestinado para ser el Canal del Espíritu Santo por medio de quien
se daría a conocer al mundo el nuevo y asombroso Mensaje de Dios que encierra
enseñanzas para la unidad de la humanidad, la renovación espiritual del amor,
la justicia y el patrón para una nueva civilización universal.

Además de
difundir su Sabiduría Divina dondequiera que fuera y de realizar incontables
actos bondadosos y notables, Bahá'u'lláh verificó numerosos milagros. Abundan
las cosas sobrenaturales en su vida y son reconocidas en el oriente aún por
personas extrañas a la Fe. Bahá'u'lláh no quiso que se citaran estos milagros
como pruebas de su Divinidad porque los milagros, a veces, son interpretados
como meras historietas y no constituyen pruebas decisivas para todos